saviodani

Toda una vida

In MICRORRELATOS on noviembre 4, 2010 at 8:02 pm
Leocadio soñaba con besar algún día a la mujer que tuviera las piernas más largas del planeta. No es que no la hubiese encontrado, pero desde entonces y después de varios años, no había logrado más que trepar hasta las rodillas de su amada, desde donde ahora contemplaba las maravillosas vistas de aquellos acantilados hechos de carne femenina.
Con el tiempo y sobre todo con mucho empeño, Leocadio logró avanzar entre sus sinuosos relieves, superando un escollo tras otro. Y sólo después de coronar sus dos turgentes cumbres, Leocadio, ya anciano, pudo dormir por fin sobre sus acolchados labios de color rojo.
Cumplido su sueño, reclamó por última vez la atención de su amada ¡Hasta que la muerte nos separe!, gritó él con las pocas fuerzas que aún le quedaban.
Después, se dejó deslizar por sus estrechos rincones a la espera del ya asumido infarto final.

Peso: 146 palabras

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