saviodani

Arma homicida

In MICRORRELATOS on febrero 7, 2011 at 5:10 pm

Con el recibo de la gaseosa que su cliente había tomado dos días antes en la barra de un hotel, el abogado tomó la palabra:

-¡Esto es lo único que hay, señoría! Ha habido un malentendido o ese hombre, sencillamente, está fuera de sí. Mi cliente no merece estar en ese banquillo y usted tampoco perder un segundo más de su valioso tiempo.

En el otro extremo, mientras tanto, la víctima seguía señalando a su agresor: ¡Es un asesino! ¡Es un asesino! Y es que no estaba dispuesto a vender su alma por nada y menos, a sellar un pacto con ese maldito diablo vestido de inocente. Su versión era clara: le insistí en que la bajara y nada ¡Ni siquiera se molestó en apagarla! ¡Es un asesino!

Segundos más tarde, por fin, los presentes pudieron observar el arma. Tenía un filtro de 6 milímetros y la punta seguía humeante…

Peso: 149 palabras

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  1. Buen intento para los abogados Daniel, el final con esa poderosa arma de destrucción masiva, un filtro de 6 milímetros y la punta humeante… quedó perfecto.

    Un saludo indio

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